Projet Accompagnement Solidarité Colombie

Violencia se ha transformado, pero no ha disminuido - Entrevista con José Santos Caicedo

19 December 2014

Entrevista con José Santos Caicedo, dirigente nacional del Proceso de Comunidades Negras (PCN)
 
Tercera entrevista de la serie “Ciclo de entrevistas sobre Colombia” con José Santos Caicedo, dirigente nacional del movimiento social Proceso de Comunidades Negras (PCN). Amenazado por los paramilitares en 2011 por su defensa de las comunidades víctimas de proyectos de minería[1], José es miembro de la dirección nacional del Congreso de los Pueblos. Este luchador por los derechos de las comunidades afro-colombianas estuvo, en marzo de 2014, entre los líderes nacionales del II Paro Agrario, Étnico y Popular.
 
José Santos Caicedo aceptó responder las preguntas de nuestra asociación EntreTodos France para ayudarnos a comprender las problemáticas a las que se ven confrontadas las comunidades afrodescendientes en Colombia[2].
 
EntreTodos France (ET): ¿Son numerosas las comunidades negras en Colombia? ¿Están organizadas? ¿Están asimiladas o, por el contrario, conservan ciertas diferencias culturales con respecto a la mayoría mestiza?
 
José Santos (JS):Bueno, el censo de 2005 dice que el total de la población negra en Colombia es el 10 % o sea más o menos como 4 millones 500. Pero documentos oficiales anteriores dicen que somos más o menos el 25 % del total de la población. Lo que aparece en el censo de 2005 es la población que logró obtener el auto-reconocimiento porque no todas las comunidades fueron censadas y hubo casos, por ejemplo en Bogotá, donde los encuestadores se negaron a hacer la pregunta de la pertenencia étnica. A esas dificultades del reconocimiento se suma el hecho de que la mayor cantidad de población negra[3] no está organizada. Los mayores grupos organizados están en la zona rural de este país y sobre todo en la zona rural del litoral Pacífico. Hay que decir que si tú vas al Ministerio del Interior y a la Dirección de Asuntos Étnicos ellos te van a mostrar una base de datos de 1200 organizaciones de afro-colombianos con personería jurídica, pero en la realidad el proceso organizativo es muy escaso, sobre todo en lo urbano. Una gran mayoría de esas organizaciones no tienen un grado de organización políticamente diferenciada, es decir, han sido creadas para captar recursos y acceder a proyectos financiados por el Estado pero no desarrollan una actividad en torno a los derechos étnicos y culturales del pueblo negro.
 
También hay una cuestión de lenguaje. Para algunos somos “afro-descendientes” o “afro-colombianos”, nosotros decimos “sí, pero no”. Antes que nada somos negros y negras porque la trata, la esclavización, la humillación, la han vivido los negros y negras que han sido tratados como animales de carga. Elreconocimiento y la reparación histórica colectiva pertenecen a esos negros y negras y eso de afro-colombianos es una discusión que uno creyera que la metieron los negros académicos de la ciudad que porque hay una carga peyorativa que tiene el término, palabra, frase “negro”.... Pero eso depende de la gente misma, porque si tú te metes ala región Pacífico, la persona se considera “negra”, incluso dicen “yo soy campesino negro”. Ahora ya han ido tomando eso de afro-colombianos porque “como hemos salido a la ciudad ya estamos hablando de afro-colombianos”… Si usted va al Norte del Cauca, toda la gente, sobre todo los mayores dicen “somos morenos”. La diferencia no es la palabra, porque “no importa el color de la piel” lo que importa es la identidad. Yo puedo tener la piel más oscura, nosotros decimos “negro renegrido, primera mano del carbón”, pero mi actuar puede ser mucho peor incluso que el la gente blanca o mestiza. Entonces ¿cuál es mi identidad? Uno pudiera observarlo con los representantes de las negritudes ante la Cámara en el Congreso. Hubo una organización de negros que les dio el aval ¿Qué han hecho estos personajes por el pueblo negro? ¡Nada! ¿Cuál es la identidad que tienen de ser negro, afro-colombiano, raizal y palenquero? Ninguna. Sólo el interés de sus partidos de llegar a una comunidad, a un pueblo étnicamente diferenciado para captar votos.


ET: ¿Se puede decir que hay discriminación étnica en Colombia?
 
JS: Hay segregación, hay discriminación, hay racismo en este país. Y las organizaciones, los líderes y lideresas se venían expresando desde hace mucho. Pero solamente cuando lo empezó a decir la Universidad de los Andes, ahí sí la institucionalidad dijo que hay racismo en este país. Porque ese es uno de los centros donde se educa la élite y lo está diciendo. Por eso, PCN nos juntamos con esa Universidad, para que ellos dijeran lo que nosotros ya estábamos diciendo… Que nos impidan entrar a las discotecas, que en los almacenes uno no pueda entrar, que los taxistas no paren o que no nos arriendan el apartamento porque somos bulliciosos... Esas cosas pasan en este país y en muchas ciudades.
 
Yo creo que se puede explicar con un ejemplo. Si yo soy un muchacho de 15 años que ha vivido toda la vida en poblados pequeños como Tumaco o Roble y me gradué de bachiller a los 17-18 años me toca ir a estudiar a Pasto, a una Universidad donde la gran mayoría de la población es blanca-mestiza que se cree aristócrata. Como negro llego y qué oportunidad voy a tener cuando me están diciendo "usted es feo, camina feo…, como así que está diciendo allú" y además de eso me dicen "negro espanta-la-virgen" o "negro culo de olla". Si yo vivo eso y tengo a mis hijos, les voy a enseñar que se tienen que comportar de manera a asimilarme al otro. Estando en la misma región del Pacífico, las imágenes que me muestran en las cartillas de primaria para enseñarme la palabra « mamá » son imágenes de una mujer blanca-mestiza. No me muestran una mamá negra. Entonces ese "chip" se inserta desde pequeños: que lo bonito es lo blanco. Lo negro no se puede mostrar. Y si no tengo una fuerte identidad familiar, yo voy a querer parecer blanco. Ese es el proceso de blanqueamiento que ha habido en este país anteriormente. Eso lo metieron mucho los curas, que "las mujeres debían casarse con un hombre blanco para mejorar la raza".
 
Las organizaciones políticamente claras deberíamos estar haciendo énfasis en ese tipo de cosas, en el fortalecimiento de la propia identidad y no en que se debe tener un negro o una negra que me atienda en el mostrador de Avianca.
 
ET: ¿Cuáles son los problemas actuales de las comunidades negras colombianas?
 
JS: Yo creo que el problema más grave del pueblo afro-colombiano es la dispersión: hay muchas organizaciones pero que muchas son organizaciones llamémoslas de papel. Lo segundo es la complicidad que tienen muchos personajes negros con la institucionalidad de este país y que ha generado la corrupción. Seguramente no es porque hayan robado plata, pero es corrupción porque son cómplices de lo que está pasando y se pueden haber prestado para que la institucionalidad dañe a otras organizaciones negras o a otros negros y negras.
 
Por otra parte está el tema de la pobreza. Las comunidades negras hoy pueden ser pobres, pero hace 10, 15 o 20 años atrás, no eran pobres. Las han empobrecido. Lo que habría que preguntar es ¿cómo usted entiende eso de ser rico o de ser pobre? Muchas comunidades desplazadas que hoy viven en las grandes ciudades están añorando el sitio de donde salieron ¿Por qué? Porque allí tenían el plátano, la papa china, el chontaduro, el pescado, el venado, el guatín, tenían el cangrejo... Y para ellos ser rico era tener esos productos porque para nosotros ser rico no es tener dinero en el bolsillo. Y yo creo que el término riqueza se está midiendo hoy por la cantidad de recursos financieros que se pueda tener, y no por recursos naturales. Mucha gente negra dice: “¿cómo así que me dicen que yo soy pobre, cuando tengo agua, bosque, oro y me dicen que yo soy pobre? ¿En qué consiste eso?”.
 
En esa dimensión es que tenemos que pensar. El capitalismo nos ha metido que ser rico o ser pobre es por la cantidad de plata en el bolsillo o que tenga depositada en un banco que además me roban y que supuestamente para guardar tienen que cobrar…cuando tengo madera, planta, oro sin sacar y agua. Para mí eso puede ser el banco.
 
ET: Y con todos esos problemas, ¿cómo ha sido posible que las comunidades negras conserven su identidad? ¿Cuáles son las particularidades históricas de sus procesos de resistencia que les han permitido hacerlo?
 
JS: Resistir pasa por hacer que la gente que está en la ciudad se encuentre. Hemos creado colonias (NdE: asociaciones basadas en el origen geográfico), con casas que han mantenido la relación con su pueblo o con su municipio. Por ejemplo la gente del Chocó aquí tiene mucha relación con Quibdó porque cada semana le están mandando víveres de la región, las mujeres que están en embarazo van a dar a luz, todos los bebedizos (NdE: medicinas tradicionales) los mandan a traer de allá. Eso mantiene, por lo menos, parte de esa identidad multicultural viva y vigente. Y por otro lado está la música. La música ha ayudado a que esa raíz se mantenga. Sobre todo los que somos del Pacífico Sur, de Buenaventura hacia abajo, apenas escuchamos un bombo o un cununo (NdE: instrumentos de percusión) la sangre hierve. También intentamos mantener la tradición en la casa, con la comida por ejemplo. Yo creo que es lo que nos posibilita en cierto grado de mantener raíces.
 
Nuestra historia también nos inspira. El pueblo negro que llegó esclavizado, desde el momento mismo en que fue capturado empezó a resistir a esas cadenas. Y aquí, donde se vivió este proceso de la resistencia cimarrona, de la creación de los palenques o para el caso de Brasil de los quilombos, la memoria es mucho más fuerte y las comunidades conservamos esa memoria histórica de libertad.
 
Por otra parte, entre 1991 y 1993, la discusión con la institucionalidad fue muy dura. Para que pudiera haber reconocimiento del pueblo negro como grupo étnico, lo primero que nos pidieron fue que demostráramos que teníamos una lengua materna diferente del español. Pero ellos sabían que no, porque el propio sistema educativo hizo que esas distintas lenguas que vinieron de África aquí se perdieran. Cuando los niños y niñas iban a socializarse a la escuela el maestro se encargó de terminar de cortarle parte de sus raíces africanas.
 
También están nuestros referentes. Personas como Benkos Biohó (NdE: héroe y mártir cimarrón, nacido en Guinea-Bissau y muerto en Colombia defendiendo la libertad de los negros en 1630), José Cinecio Mina (NdE: Campesino y dirigente negro, coronel durante la guerra de los mil días en 1900) o a Apolonia (NdE: líder cimarrona que dirigió un ejército de 150 mujeres, luchó y venció al ejército español durante los primeros levantamientos contra la esclavitud en 1581), que en esa época no tuvieron como escribir cosas. Nosotros los líderes tenemos hoy la posibilidad de escribir cosas y dejarlas para la gente. Uno haría el llamado a que la gente que está metida en los procesos organizativos políticamente deje legado. Yo le diría hoy a un Carlos Rosero (NdE: líder y cofundador de PCN) “siéntese y escriba”…Seguramente muchos jóvenes están pensando en el hip-hop, en el rap, en el reggaetón, en la bachata, en la salsa urbana. Yo digo ¡listo!, pero métale contenido político, conocimiento de la gente negra y transmítalo. Porque de aquí a 20 o 30 años, los niños de hoy tienen que saber lo que pasó en Buenaventura…
 
ET: ¿Cuáles son los impactos del conflicto armado sobre sus comunidades?
 
JS: El impacto del conflicto armado en este país ha sido desproporcionalmente hacia las comunidades negras y parte de nuestra teoría es que como la comunidad negra no ha tenido poder, se ha reflejado el conflicto armado mucho más desproporcionado en la comunidad negra.Pero además, el gobierno utiliza el conflicto armado como excusa para no invertir en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades, que porque está la insurgencia. Por ejemplo, no dicen por qué en la zona urbana de Buenaventura no se puede invertir en la gente y, en cambio, si se puede invertir en la ampliación del puerto. Por un lado el gobierno invierte en una sociedad portuaria y crea el mejor puerto de Colombia sobre el Pacífico, que mueve la gran mayoría de la mercancía del país, pero los pobladores del municipio, en mayoría comunidades negras, tienen que recolectar agua cada 3 o 4 días porque ni siquiera existe un acueducto.
 
La desterritorialización y la deculturación también han sido consecuencias del conflicto. En mi experiencia, el desplazamiento afecta la identidad cultural. Muchos consejos comunitarios que han querido hacer el goce y el disfrute de los territorios, han tenido que salir desplazados[4]. Son impactos supremamente fuertes. Y ahora que estemos hablando de reparación, debe estar claro que no se trata de devolver la tierra solamente, sino de restablecer el derecho territorial con todo lo que implica. Es la discusión que tenemos con la Unidad de Restitución de Tierras. El conflicto armado hizo por ejemplo que yo ya no pudiera ir a acompañar al vecino que se murió porque el gobierno impuso que la hora de transitar es de 9h a 16h. O ya no puedo ir a cazar porque si voy a cazar me voy a encontrar con la gente armada y me van a preguntar y hasta me pueden matar. Entonces nos volvemos desconfiados… Ese impacto uno lo mira de distinta manera, porque a muchos les quitaron la tierra, otros pisaron una mina quiebrapatas (NdE: minas antipersonales), pero va mucho más allá de este tipo de impacto...Por ejemplo, ¿Usted cree que la gente que está hoy en los barrios de Buenaventura, cómo les ha impactado el conflicto? Para los que han convivido con las "casas de pique" (NdE: casas de tortura y descuartizamiento que operan en el puerto de Buenaventura),el daño psicológico de la gente es tremendo, tener que escuchar los gritos de las víctimas cuanto estaban sufriendo, y encontrar un brazo o una mano por allí tirada…
 
El conflicto también ha sido parte de la estrategia para destruir a una comunidad negra y ponernos en contra de otras comunidades. A tal punto que con el pretexto del conflicto llegan grupos de negros a una comunidad indígena o campesina a matar gente y esos blancos-mestizos, esos indígenas, ¿cómo ven a la gente negra? Ellos dirán: “es que fueron los negros que nos vinieron a matar”…
 
ET: ¿La violencia ha parado o ha disminuido en los territorios de las comunidades afro-colombianas como consecuencia de las negociaciones de paz que se encuentran en curso?
 
JS: Yo creo que se ha transformado, pero no ha disminuido. Y uno lo observa en el caso de Nariño. Uno entendería que por el proceso de paz debieran haber disminuido las acciones de las insurgencias o de los paramilitares. Pero se han transformado. Por ejemplo, hoy los territorios colectivos son pretendidos por la insurgencia para control territorial. Y le están diciendo a la gente “me tienen que entregar sus planes de vida” (NdE: acuerdo colectivo de diagnóstico y planeación del futuro de la comunidad) y los consejos comunitarios (NdE: dirigentes) lo único que tienen que poner es la personería jurídica y nosotros ponemoslo jurídico... ¿Cómo así? Y ni siquiera lo dialogan,"tienen que o tienen que". Dicen: “es que ustedes tienen que salir a la movilización... la familia que no sale tiene que pagar 100 mil pesos de multa”. ¿Y no están en un proceso de dialogo y de conversación? ¿Y me tienen que obligar a que me movilice? Eso pasó también con los paramilitares. Son las contradicciones que uno no entiende.
 
Más allá de eso hay que seguir resistiendo pero no hay que estar entre la espada y la pared. Porque uno dice: denuncio eso y si denuncio, va a ser una herramienta para que el gobierno joda a la insurgencia o aguanto callado. Muchos aguantan callados, incluso cuando no comprenden que estén minando sus territorios y que ni siquiera puedan velar a sus muertos por la vergüenza que el vecino que llegó de Tumaco o de la zona rural vaya a destapar el ataúd y no vaya a encontrar sino puras presas (NdE: cadáveres descuartizados). Eso está pasando en los territorios, en Tumaco...
 
ET:¿Cuáles serán las consecuencias posibles de un proceso de paz exitoso para las comunidades negras? ¿Y los grupos paramilitares, existen todavía o solo quedan las “bandas criminales” de las que habla el gobierno colombiano?
 
JS: Yo no sé, uno no tiene la varita mágica para decirlo. Yo creo que deberíamos sentarnos a discutir eso y a discutir cómo un acuerdo de paz es duradero con ese enfoque diferencial y étnico. Y lo que uno se debiera preguntar en La Habana es si se está discutiendo el enfoque diferencial étnico en un proceso de “post-conflicto”. Porque parece que ni siquiera lo han tocado, a pesar de que puedan haber tocado el tema del territorio. Pero el enfoque diferencial étnico en los contenidos de esos diálogos y negociaciones para una paz estable duradera, nada. Seguramente muchos de los comandantes de la insurgencia de las FARC o del ELN son negros y ¿será que ellos tienen la perspectiva étnica clara para poder reivindicar los derechos del pueblo negro e indígena, ya establecidos y que se puedan cumplir? ¿O son esos propios comandantes los que van a estar en contra de la implementación de esos derechos a favor de los grupos étnicos?
 
Muchos pueden estar pensando alegremente que la reconciliación la estamos soñando, pero no es reconciliación por reconciliación. Uno se pregunta, por las víctimas de Bojayá en Bellavista[5]... más de 100 negros muertos.
 
Ahora, las bandas criminales (Bacrim) para nosotros existen como paramilitares. Pueden haberse cambiado el nombre pero las actuaciones siguen siendo de paramilitares. Ellos sacaban un listado de muerte a los colaboradores, alos que se oponen al desarrollo… ¿No son esos los mismos listados que sacan las Bacrim en el Norte del Cauca? Eso fue lo malo de ese supuesto proceso de paz con ellos, porque antes teníamos identificado el comandante, el nombre específico. Y ahora se diseminaron. Si en este bloque había 50, ahora son 50 en diferentes bloques. Y uno no puede identificar realmente quien comanda…
 
ET: En este marco, ¿Qué mecanismos utilizan las comunidades negras para defender sus derechos y cómo se articulan en los espacios y procesos de lucha?
 
JS: Parte de las cosas que la gente ha planteado es el cumplimiento del Derecho Fundamental a la Consulta Previa. Sobre todo a través de acciones jurídicas: tutelas, demandas, buscando que la Corte (NdE: Corte Constitucional) se pronuncie. Porque mucha gente no tiene condiciones para movilizarse. Muchos se han movilizado, se han pronunciado, han sacado comunicados, pero lo que más o menos les ha funcionado son las acciones jurídicas. Es más fácil movilizarse en la zona andina, porque para moverse hacia Buenaventura son miles y miles de galones de gasolina, por ejemplo. También ha habido solidaridad internacional, que se han pronunciado con llamados de atención a los gobiernos.
 
Por otra parte, venimos haciéndole fuerza a la Cumbre Agraria, para pensarnos en la unidad y a nivel internacional estábamos en la Red de América Latina y el Caribe Afro-descendiente, pero esa red como que anda tambaleando. La dificultad que siempre hemos tenido es que no se entendía la dimensión étnica negra con sus diferencias. En Cumbre Agraria hoy se está entendiendo esa dimensión tanto de lo indígena y lo negro. Vamos a ver, seguir caminando hasta donde más podamos y hacer pedagogía al interior del campesinado. Ese es el esfuerzo que se viene haciendo. Y a nivel internacional, nos hemos resistido un poco a entrar a Vía Campesina a pesar de que nos han convocado porque entendemos que la dimensión de lo étnico se va a perder.
 
ET: ¿Y la Cumbre Agraria, Étnica y Popular contribuye a reforzar sus luchas? ¿Cuáles son las reivindicaciones “Étnicas” de la Cumbre?
 
JS: Ha sido provechoso para el caso de nosotros y provechoso en el buen sentido de la palabra porque a pesar de que inicialmente PCN fue la única organización afro, eso abrió un poco el espacio para que esté también la autoridad nacional afro. Incluso, estamos observando que Marcha Patriótica que al interior tiene afros, ya está diciendo “es que nosotros tenemos una coordinadora afro”. Siendo claro y objetivo, es una ventaja estar allí como organización negra, para que el resto del movimiento campesino esté intentando visibilizar su parte negra que tiene.
 
Estamos impulsando una discusión fuerte sobre el reconocimiento político del campesinado, para que el campesinado tenga sus derechos y sobre todo, derecho a la Consulta Previa, no como grupo étnico pero si como grupo culturalmente diferenciado. Se ha tenido que ser flexible en rodear las cosas, que hay que discutir las decisiones, consensuarlas.
 
Lo que sigue es la discusión del pliego al interior de Cumbre, vamos a estar preparando eso. Ha habido conversaciones con el Gobierno en el tema minero-energético, y el punto de derechos económicos el 30 y 31 de octubre. Y hacia adentro, seguimos construyendo confianzas. Hay muchos debates, muchos líos y contradicciones en los territorios sobre todo sobre tierra y territorialidad pero hay que agendar esas discusiones. Se trata de un doble trabajo: hacia afuera con la institucionalidad pero también hacia adentro con las propias organizaciones de Cumbre.
 
ET: Para terminar, existe un interés comercial internacional innegable en la solución del conflicto armado colombiano. ¿Cuáles son los intereses del capital extranjero y, en particular, de los tratados de libre comercio en sus regiones?
 
JS: Sólo con el ejemplo de Buenaventura, ¿qué traería un proceso de paz para el caso de Buenaventura? Fortalecer el puerto para ejecutar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, incluso con China aunque el gobierno no ha dicho qué han negociado, si ya firmaron o no… o con el mismo Japón. Eso lo vemos claramente en el TLC con Canadá. Todo es minería. Incluso Canadá participó en la creación del código de minería del país, para permitir la implementación completa, con más libertad, de sus proyectos de explotación sin tener que preocuparse por la insurgencia. Con un proceso de paz, ¿quién detiene esas locomotoras del desarrollo? Adiós a los recursos naturales. El post-conflicto busca solo la implementación pura de los Tratados de Libre Comercio. Puede ser una equivocación, pero uno así lo percibe.
 
Entrevista realizada por Ludivine Brussat en Bogotá para la asociación EntreTodos France
 

[1] Ver: http://www.amnesty.org/en/library/asset/AMR23/024/2011/en/9ecc9cb9-7ce2-...)
 
[2] La versión original de esta entrevista contiene dos horas de grabación. Este es un extracto con algunos de los principales temas abordados. Una versión larga (en español) de la entrevista puede consultarse al final.
 
[3] Según el artículo 2-5 de la ley 70 de 1993, una comunidad negra es el conjunto de familias de ascendencia afro colombiana, que comparten un mismo origen, una misma historia, con costumbres comunes en su vida diaria y comparten un mismo territorio. Otras comunidades étnicamente diferenciadas son los pueblos raizales (del archipiélago de San Andrés y Providencia) y palenqueros (pueblos creados por los esclavos en resistencia en el siglo XVI).
 
[4]Por ejemplo, el Consejo Comunitario afrodescendiente del corregimiento de la Toma, municipio de Suarez (Norte del Cauca), ha ocupado ese territorio desde 1636 con una existencia ligada a la minería tradicional del oro. Sin embargo, en 2000 el Gobierno Nacional otorgó contratos y licencias de explotación minera a personas y/o empresas multinacionales desconociendo los derechos de estas comunidades a la consulta previa y al territorio, favoreciendo su posible desplazamiento. En Noviembre del 2014, les mujeres negras de esta comunidad marcharon hasta Bogotá para denunciar el incumplimiento del gobierno y las violaciones de sus derechos debidas a la minería ilegal.
http://www.etnoterritorios.org/DerechoPropioLegislacion.shtml?apc=q-xx-1....
 
[5]    El 13 de mayo de 2002 en Bojayá (Chocó), poblado habitado por comunidades negras, en medio de combates la guerrilla de las FARC-EP bombardeó la iglesia donde se refugiaban los habitantes del poblado que habían sido puestos como escudos humanos por los paramilitares. Se contaron 119 muertos y casi 6000 desplazados.

Author: 
EntreTodos France

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